Si eres runner y nunca has competido en ciclismo seguramente este post te ayudará a tener una mejor idea de como es, a través de esta interesante experiencia que tuvimos hace una semana en Santiago de Veraguas, gracias a los ciclistas locales donde compartimos 70 kilómetros de ruta en un trayecto plano pero muy rápido.

#1. Equilibrio y enfoque: Primero que todo, se rueda rápido y en grupo, las bicicletas de ruta están hechas para la velocidad. Cuando se rueda en pelotón se alcanzan velocidades por arriba de los 40 kms/h fácilmente y no solo eso, es posible mantenerla por muchos kilómetros debido a que los ciclistas se pueden turnar para “tirar”, la fila de adelante le corta el viento a los demás ciclistas, y a medida que se van desgastando pueden rotarse con otros ciclistas para mantener un ritmo constante. Hay oportunidad para tirar y cuando te sientas cansado otro ciclista ocupa tu posición y de esa manera puedes tomar un “break” por varios kilómetros, bajar pulsaciones, recuperarte y volver al frente. Es más conveniente mantenerse unidos, por lo que vas a tener competidores a pocos centímetros de tu timón, de tus ruedas y a los costados. No es prudente zigzaguear o frenar bruscamente, eso significaría tumbar a medio pelotón, por lo que el equilibro al pedalear es fundamental. Además, al avanzar tan rápido hay que estar 100% atentos a todo lo que sucede a tu alrededor para evitar caídas o percances, inclusive cosas sencillas como tomar agua, comer, abrir geles, etc, hay que hacerlas con total precaución. En running podemos distraernos o pensar en otras cosas para lidiar con la fatiga, pero acá hay que estar “alerta” en todo momento, lo que sumado al desgaste físico es bastante pesado.

#2. La mejor defensa atacar: No te puedes esperar otra cosa que ataques y más ataques, cambios de ritmo muy intensos, en mi caso al rodar con ciclistas experimentados pues obviamente estaba en un nivel inferior, por lo que la única opción fue defenderme, aguantar todos los ataques, con la ayuda de una “buena rueda”. Por el tema de la resistencia al viento siempre es mejor, ir detrás de algún ciclista, pero tienes que buscar rápidamente alguien en el pelotón que sea fuerte y que sepas que puede acelerar y soportar los cambios de ritmo hasta que los ciclistas más fuertes decidan bajar la intensidad, suena gracioso pero es como ir guindando. Al principio casi no tenía referencias, pero por suerte elegí bien las ruedas (Eustorgio Solís, que es un crack). Puede pasar también que te vayas detrás de un corredor que no sea tan fuerte y bajará demasiado el ritmo, dejándote “cortado” (sin posibilidad de conectar al grupo principal).

#3. La intensidad es brutal: En running, salvo en los 5 kilómetros, los ataques de verdad se guardan para el final generalmente, al principio sale uno bien regulado de pulsaciones y de ritmos, acá sobre la bicicleta el norte es uno solo, desde el principio llenar las piernas de los demás competidores de ácido láctico de la manera más cruel e intensa posible. Ataques van y vienen, especialmente de los que tienen mejor nivel. En algunos momentos se vuelve difícil defenderte, tienes que pedalear con todo hasta por más de un minuto para no quedarte atrás, algunas veces en bajada, plano o lo más difícil en subida. En el pelotón te acompañan todo tipo de ciclistas, rápidos en plano, rápidos subiendo, rápidos bajando, lo que significa que siempre alguien va a poder atacar y hacer daño. A medida que pasan los kilómetros las aceleraciones se hacen de manera más agresiva, y los corredores se van quedando, agotados totalmente.

#4. Calor y sed: Un runner está acostumbrado a correr temprano y evitar el sol. Los ciclistas empiezan sus competencias “tarde”, tipo 8 de la mañana, por lo que a medida que avanza la carrera el sol de verdad se siente demasiado fuerte, yo siempre me hidrato bien desde el día anterior (por suerte), y acá a pesar de que me llevé una botella de agua y una de gatorade, no paré de tomar de ambas, la temperatura sumada al ritmo de competencia es muy fuerte la verdad y te pega durísimo, hay que tener mucha resistencia en esas condiciones y sobretodo fortaleza mental.

 

¿Y usted que?

Bueno, me pareció cómico que la gente que no estuvo en la carrera no me quisiera preguntar como me fue, no creo que me tuvieran mucha fe (jajajajaja), pero me fue mejor de lo que esperaba, llegué en el top 10, junto a ciclistas que considero unas máquinas. Obviamente salgo a rodar regularmente en bicicleta, especialmente en noviembre y diciembre para mantener el cardio y darle un descanso a mis articulaciones. Entrenar con ciclistas de Chitré y mi partner de masacres Seindhy Castillo, te dan ese plus que necesitan para medirte con gente de este nivel sin ningún complejo, al final todos sufren, eso lo sabemos los que tenemos un par de añitos en competencias de larga distancia.

Sabiendo que no era yo el más ciclista del pelotón pues me armé con geles, puré de frutas, barra de guayabitas y buena hidratación, que mantuve desde principio a fin, inclusive me tocó repartir agua y algo de comer a otros ciclistas que se fueron sin municiones y es ley del deporte, en la larga distancia si las reservas de glucógeno se acaban no se puede mover un solo músculo por más entrenamiento y voluntad que se tengan.

Especial agradecimiento a LATINBIKES SANTIAGO y VECCI SHOP, por sus atenciones y los grandes esfuerzos que hacen por promover el ciclismo en la provincia de Veraguas.

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