El ultra 50k El Valle es la carrera de montaña más larga de Panamá, se corre en diferentes cerros de El Valle de Antón, provincia de Coclé, cada participante recorre 50 kilómetros en diferentes cerros que bordean la comunidad, su nivel técnico y ascensos la hacen una ruta exigente, además en diferentes tramos se cambia de tipo de terreno, camino de tierra, senderos, pasos de quebradas, aceras, asfalto, mucha subida, bajadas técnicas y algunos planos.

Te toma prepararla por lo menos 3 meses, hay que trabajar mucho en fortalecer el tren inferior, así como la espalda y abdominales, es necesario para subir bien. No se puede fallar en la hidratación y comida, porque el cuerpo va a necesitar mucha energía, el trillo es totalmente diferente a la maratón por ejemplo, es menos intenso en el sentido de los ritmos, pero te va fatigando de a poco las piernas, es un cansancio que te va pegando progresivamente, es importante trabajar en la técnica y para eso hay que prepararse sobre todo en terrenos parecidos, ahí vas conociendo como manejar tus pulsaciones, tenerlas bajo control y evitar la acumulación excesiva de ácido láctico para poder retomar un buen ritmo después de las subidas empinadas. Si en una maratón hay que ser precisos en los ritmos, acá toca respetar mucho la frecuencia cardíaca, cualquier exceso se paga caro.

También siempre sugiero además de la preparación física, estudiar mucho lo que ya han hecho otros corredores, para tener referencias de que hacer y que no, hablando de tiempos e instensidad en el ritmo. Este año salí a mitad de pelotón, a primera vista vi mucha gente salir fuertísimo y empezar a subir como locos, en una carrera de 50k, poco a poco se fueron quedando, entre resbalones y respiración agitada. La verdad es que para un “viejo” como yo, es fácil darse cuenta quien va en su lugar y quien no. En una carrera tan larga todo suma o resta, salir demasiado deprisa significa también activar un alto consumo de energía que se va a prolongar por todo el tiempo que corramos, a diferencia de empezar progresivamente para utilizar la energía muscular con más eficiencia.

Yo tenía los ritmos por kilómetro que debía marcar para dar la primera vuelta de 25 kilómetros en 3 horas y 20 minutos, tomé como referencia un recorrido que hizo Daniel Brostella organizador de la carrera y un trail runner con mucha experiencia, las subidas las troté y caminé, sin mucho apuro, mis pulsaciones estuvieron por los 160, bien controladas. En el km 16 bajé un poco el ritmo para no marcar menos de 3 horas y guardar para el segundo tramo del circuito, compartí muchos kilómetros con Gabriel González (triatleta), nos ayudamos para seguir la ruta, que en la montaña estaba perfectamente señalizada, llena de voluntarios y personal de protección civil. En las bajadas con piedras me fue muy bien, no tuve problemas para marcar por debajo del tiempo proyectado. Todo salió bien con la hidratación, los geles, el puré de frutas y las pastillas de sal, tenía preparado en que tiempos debía tomarlas, el plan iba bien y las sensaciones mejor de lo esperado.

Terminando el km 23, cerca de la partida, donde debíamos pasar por la alfombra para empezar la segunda vuelta, me desconcentré unos segundos, hice un giro equivocado y me confundí con las flechas que marcaban la ruta de la distancia menor (12 kilómetros), así pasé 3 kilómetros hasta que me dijeron que estaba lejos del área de partida. Ya me ha pasado en otras carreras, al principio no me lo tomé bien y empecé a sacar cuentas, debía recortar 30 minutos para ocupar nuevamente el segundo lugar, lamentablemente el olímpico Alejandro Semprun que lideraba la prueba tuvo una caida y los que le perseguíamos subíamos posiciones. Pero el terreno estaba un poco mojado, tenía que arriesgar en las bajadas y decidí que lo mejor era evitar una caída o lesión.

En el running hay que tener paciencia, así que debo esperar 1 año para volver a competir nuevamente en el Ultra, estudiar la ruta mejor y volver a prepararme, la verdad la carrera vale la pena, las vistas, la brisa en las montañas, todo junto es sencillamente impresionante. Me quedo con el buen feeling de los ritmos que iba marcando y las sensaciones. Debo reconocer que la organización hizo un excelente trabajo en la montaña, tal vez se podría reforzar con algunos voluntarios en algunos cruces en el pueblo.

Hablando de los relojes, para los que traen navegación, úsenla, yo tenía la ruta cargada pero preferí usar el modo normal, en mi pantalla llevaba las pulsaciones, el tiempo transcurrido y el pace, la distancia no, puede jugarte en contra cuando los kilómetros pesen en las piernas. en resumen fue una excelente experiencia, aprendí mucho y el podio tomará un tiempo más, hay que esperar solamente.

Felicidades a todos los que lo intentaron, a los finishers un gran aplauso y a Panama Trail Running por su buena atención para con los atletas, en el 2020 seguro seremos más participantes. No puedo dejar de mencionar a mi crew de A2R, Guada, Show y Tony por la hidratación y el apoyo logístico.

Cerro La Silla, foto de Running from Panama, Omar Vargas.

 

Bastante bien iba el plan.

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